martes, 3 de febrero de 2009

UNA SEMAINE DE BONTÉ



Con motivo de la exposición que tiene lugar en la Fundación Mapfre de Madrid, se podrán volver a ver los collages originales de Une semaine de bonté setenta y tres años después de que fueran mostrados en Madrid por primera y única vez.
El catálogo de la exposición, impreso en tf., se puede considerar como una novela-collage. Comienza con el domingo, día que el artista sumerge en una orgía de violencia, blasfemia y muerte.

Entre la irreverencia, el sentido del humor y la voluntad de jugar con elementos transcendentes, Max Ernst estructuró su semaine de bonté siguiendo el orden de los días de la semana, de domingo a sábado, y estableciendo una liturgia de colores que, relacionados con un tema determinado, desafiaban todo tipo de poder y de convenciones de la época. Precisamente esta será la características de todas las obras de Max Ernst: transgredir las categorías establecidas, abolir las fronteras entre los géneros; es decir, una rebelión dadaísta contras las convenciones y contra las normas estéticas.

Sin duda se trata de una de las obras más representativas del surrealismo, con un imaginario desbordante que refleja perfectamente el tránsito del simbolismo del siglo XIX a las vanguardias de siglo XX. Una obra fundamental y un referente actual para cualquier artista y aficionado que se interese por el collage.

El primer número de la edición especial de Una semaine de bonté fue reservado para André Breton. Max había añadido a mano una irónica dedicatoria poética:

Ejemplar para André Breton.
Los domingos, las ciudades hacen daño a los ojos.
Los lunes, los jardines resultan imposibles.
Los martes, los muertos toman la calle.
Y así sucesivamente. (Semana de bondad.)
¿Estamos de acuerdo?
Si lo estamos, seguiremos siendo amigos. Max Ernst

1 comentario:

luis g. dijo...

Magnífico libro.