miércoles, 29 de abril de 2009

FALTAN FLORES

Esta que es una empresa tan sensible y glamourosa, dicen, que además cuida los detalles,y que tiene un blog tan formal y aséptico,sin embargo no tiene un ramo de flores en toda su arquitectura.
Parece que todo está dispuesto para gustar,que se cuida la forma, pero ¿por qué no hay flores que nos alegren el ojo y el espíritu cada duro día de trabajo?
Pues es muy sencillo.
Nadie se ocupa,ni nadie siente la necesidad de verlas cada mañana.
Pues yo sí y como estas cosas no se hacen por decreto voy a iniciar un concurso floral, siendo de momento yo el único concursante.
Y así, seguro, que gano el primer premio.
El mio.

3 comentarios:

pintón dijo...

Subscribo plenamente tus palabras, Titto; ya intenté tomar alguna inicitiva en la editorial pero no cuajó.
Te tomo la palabra y te haré la competencia en el concurso. ¿Habrá segundo premio?

Sergio Cid dijo...

Oh, que sorpresa! Hola mundo de TF artes gráficas!

Acabo de descubrir esto al darme cuenta que una vez alguien que no era de IM contestó un post y me encuentro aquí con que faltan flores el día que decido comprar una planta para mi casa (después de un año ya era hora). No digo que seré asiduo porque no puedo, tengo bastante con tratar de hacer bien mi trabajo y mantenerlo, pero no creo en la casualidad y en este tema no puedo evitar opinar.
Los premios en cosas que no sean "estrictamente productivas" son un gancho perfecto, pero con algo como las flores se puede hacer una lista muy larga de beneficios, principalmente nos dan permiso para respirar y seguir viviendo.
¡Así que animo a la gente a que vea a las mismas flores como premio, confiad en ellas y saldréis ganando!

Un saludo a todos!
Ánimo y que vivan las flores! (por la cuenta que nos trae)

Sergio Cid dijo...

Ahora es cuando he visto la fecha del comentario (cara triste). Entonces sólo puedo confiar en que algún día, alguien en el ciberespacio lo lea y empiece a cuidar una flor, aunque sea por lo del mutualismo o porqué ya estamos en Waterworld.
Pero ánimo igualmente, que nunca viene mal.